La formación de esta piedra la convierte en un liberador de energía que puede ser utilizado en casos de esclerosis, bloqueo y rigidez. Su capacidad para liberar energías negativas o parasitarias a menudo tendrá un impacto emocional, por lo que se recomienda su uso a personas con experiencia. Sus propiedades energéticas son principalmente liberadoras. Sin embargo, hay que tener cuidado, ya que diversas emociones pueden aflorar, y su uso diario puede ser delicado, especialmente para quienes no están lo suficientemente anclados en el presente. La piedra también puede despertar un lado “salvaje” que no siempre encaja con el formalismo de la sociedad, por lo que debe usarse de manera consciente y en un contexto adecuado.
Dependiendo de la variedad, esta piedra puede ser utilizada para “enfriar” emociones intensas o para liberar energías negativas profundamente arraigadas. En lugar de llevarla todo el tiempo encima, es mejor tenerla en la mano o el bolsillo, o colocar una piedra más grande en una habitación para ayudar en la liberación emocional, siempre en un ambiente tranquilizador. Es la obsidiana más común y se emplea como piedra protectora para resguardarse de energías negativas y también como herramienta para la adivinación.











